Hidratació[1]

El agua y los electrolitos constituyen el medio esencial para el desarrollo de la vida.

Los cambios climáticos y los nuevos estilos de vida están condicionando cambios en los hábitos de ingesta de bebidas. Por ello es conveniente revisar la importancia de una hidratación adecuada para una vida activa y saludable.

Las bebidas con un contenido en azúcares y sales minerales pueden ser una importante ayuda para mejorar la rehidratación y prevenir la deshidratación.

 

Decálogo de la hidratación:

 

1.- Se recomienda consumir entre 2 y 2,5 litros de líquidos al día.

2.- Prestar atención a las situaciones que pueden favorecer la deshidratación , como el calor, fiebre, diarreas, vómitos,…

3.- Algunos de los síntomas de la deshidratación son pueden ser:  sed, sequedad de la piel, disminución de la cantidad de orina, somnolencia, fatiga, dolor de cabeza,…

4.- El agua y las bebidas con sales minerales, en concreto sodio y con azúcares de absorción rápida pueden facilitar una mejor rehidratación.

5.- Es conveniente hidratarse antes, durante y después del ejercicio.

6.- Además de los líquidos, ciertos alimentos, como frutas y verduras nos pueden ayudar a mantener un buen nivel de hidratación.

7.- Las comidas copiosas requieren un aporte suplementario de bebida.

8.- Si se realiza algún tipo de dieta pueden variar sus necesidades de hidratación.

9.- Las bebidas alcohólicas no evitan la deshidratación e incluso pueden llegar a empeorarla.

10.- La utilización de ciertos medicamentos (diuréticos por ejemplo) pueden afectar el estado de la hidratación.